¿Qué hay en un nombre?

Esta mañana en el periódico leí una noticia que me sacó una sonrisita cómplice: "Proyecto de ley de registro civil prohíbe nombres combinados o extravagantes". En caso de que no la leyeron y no están suscritos al Nacional Digital, me resigno a que lean la cosa aquí.

En mi juventud, yo tenía un a extraña fama en mi casa de atraer los nombres más extravagantes de mujeres que ustedes puedan imaginar. No recuerdo sino uno: Fiorella. ¿No está tan mal verdad? Es sonoro, pero hasta ahí. Bueno, es que no han oído los que sí recuerdo.

Es una clásica conversación de fiesta, merienda o cervezas. Los padres tienen un increíble deseo porque sus hijos tengan un nombre que parezca original, sonoro o de algún homenaje a alguna creencia. Son pocos los que piensan (o pensaban, espero) en lo mucho que ese niño o niña va a tener esta conversación:

-- Hola linda. ¿Cómo te llamas?
--Hiroshima.
(Pausa)--¿Perdón?
--Hiroshima. Hiroshima Caridad Atencio. ¿Y tú?
(Pausa). -- Raúl. ¿Disculpa, me dices la hora? Es que tengo que ir a otro lado...

O peor...

--Clase, quiero que reciban a su nuevo compañerito, trátenlo bien. Este es... ay Dios, qué es esto... Yeferson Pancracio Abdalá Ramírez Fonseca... (pausa) Caramba, qué nombre tan... sonoro, Yeferson... ¿Quién te lo puso? ¡Les agradezco que no se rían! ¡Él no tiene la culpa!

Quince años después, la madre de Yeferson perdió sus medicinas.

Y no se crean que el santoral ayuda mucho. ¿O por qué creen que hay tantos Modesto, Adelaida, Amós, Marcelino (saludos, profesor), Justino, Justiniano, Justo, Arcangelina (hola, compañerita) y demás?

Es cierto, todo el mundo tiene derecho a bautizar a su muchacho como quiera. Es parte de la libertad de expresión. Pero hay un límite gente. Es ahí donde entra este nuevo anteproyecto de ley. El artículo 106 cita:

"Con el fin de preservar el equilibrio y desarrollo integral del niño, niña o adolescente, los registradores civiles no permitirán que los declarantes del nacimiento –sean éstos sus padres, representantes o responsables– les coloquen nombres que los expongan al ridículo, sean extravagantes o de difícil pronunciación en el idioma oficial, contengan variantes familiares y coloquiales que denoten una identificación confusa o que generen dudas sobre la determinación del sexo".

El oficial de turno puede dar una lista de nombres más comunes para el niño o niña, que sería revisada cada año y aumentada proporcionalmente a la población. Quedarían excluídos los descendientes de indígenas y los ciudadanos extranjeros (lean bien, señores de Noticiero Digital, antes que critiquen de gratis.) También deja la posibilidad de que uno se pueda cambiar el nombre si así quiere.

Suena mucho a manipulación, ganas de controlar más al pueblo "mesmo", pero díganme ustedes, sobre todo si hay alguien allá afuera que se llame Endry, Onasis o Ernestina: ¿no quieren una oportunidad que otro no pase por lo que pasaron ustedes? Sus hijos están a salvo, a menos que sean lo bastante enfermos para buscar alguna especie de venganza en la vida. O si quieren que el carajito "aprenda a defenderse desde chiquito". Quién sabe, esto creo que es digno de debate. Mientras tanto, les dejo historias de la vida real sobre estos temas:

  • Esto lo escuché en un programa de radio. El locutor, el "pelón" Douglas de Live 91.9, cuenta que tiene una tía que nació el 23 de enero de 1958 (día en que cayó la dictadura de Pérez Jiménez). El padre, orgulloso adeco, decidió que la niña se llamaría María Democracia. (¿Se sorprenderían si les digo que era maracucho, ellos con su coterráneos de nombre Plutarco, Androcles, Abdénago y demás?) Al cuestionarle la decisión, el hombre dijo: "Mirá, ¿vos sabéis cómo es la verga? La carajita es mía, y yo le pongo como yo me salga del forro. María Democracia se queda." La señora insiste que le digan "la Negra". (Si no me creen lo de los maracuchos, ¿cómo creen que se llama el "Neguito" Borges, del grupo gaitero Gran Coquivacoa?)
  • Una vez en una cola para comprar pizza conocí a una chica llamada Javiera. Mentira que el papá no quería un varón.
  • Una chama con la que una vez salí tenía una amiga llamada Preciosa. Menos mal que sí, era preciosa.
  • Un tío de un antiguo compañero de clases se llama Soilo. Su apellido era Bello. Confío en que era macho de pelo en pecho o lo bastante grande para intimidar alos demás.
  • Un ex jefe de mi papá se casó con una señora llamada Gladys Cuevas. El nombre del señor: Rufino Conejo. Sí, señores: la doña es ahora Sra. Gladys Cuevas de Conejo. ¿Quién necesita una "Zoila Meza de Planchart"?
  • Conocí a dos hermanas que se llamaban Francia y Bélgica. Y la mamá se llamaba América. Nunca conocí al papá; supongo que se llamaba Irán o Tokio.
  • ¿Saben Luky Grande, el actor? De verdad es de apellido Grande. Su hermano, Luis, es pana mío, y me cuenta que una vez su padre (el señor Luis Grande) tenía negocios con un señor apellido Ciccito (se pronuncia "chiquito"). Cuando llama y pregunta por el señor, la secretaria obviamente pregunta de parte. "Del señor Grande, por favor." "Señor, le agradezco, esto es una oficina seria." Luego de muchos intentos, se logra una reunión. Y la secretaria ve la tarjeta de presentación de este señor --que sí que es grande, les digo: mide al menos 1,92 y pesa cerca de 120 kilos-- y dice apenada: "Ay, ¿era en serio?" Y el corolario fue cuando sale el señor Ciccito: le llegaba al señor Grande más o menos al pecho.
  • Mi hermano y yo conocimos a un grupo de muchachas en Puerto la Cruz que se llevan el premio. Habían dos hermanas; la mayor se llamaba Raquel. Suena normal, ¿no? Ah pero esperen. La hermana se llamaba Dioritza. La prima de ambas se llamaba Dioraima. La mejor amiga de ambas era Ikerny. Y una amiga de ésta se llamaba Yosiluz.
  • Esto fue un tema del programa de radio Nuestro Insólito Universo. Hace unos años la oficina de registro civil de Panamá hizo una ley parecida a la propuesta y publicó una lista de nombres que no aceptaría. Ejemplos: Andamio, Anorexia, Albúmina, Bulimia y Culicia.
  • Leí una vez en un artículo añejísimo del Diario de Caracas sobre un hombre en Colombia que quería llamar a su hija Clítoris.
Y claro, están todos los Winkelmann, los Stalin, los Nikeair, Superman, Yasury, Yubirizaida, Yatzury Yamileth, Usnavy, Maikel Yoldan José (sí, con "L") y un largo etcétera. No olvidemos a Hiroshima y a Venezuela (aunque yo creo que los podría perdonar). Creo que todos estamos de acuerdo que, una vez que se pase esta ley, una enorme parte de nuestra cultura del chalequeo se irá a pique.

Mi pana Jorge tiene unos cuentos con nombres únicos de su tiempo que estuvo en CANTV. Espero que comparta aunque sea uno por acá. De hecho, ¡espero que ustedes también!

UPDATE:

El tema de la bendita ley ha creado más polémica de la esperada. Claro, la gente lo ve como otra pérdida de libertades. Pero para lo que yo he oído:

  • Una amiga (¿o fuiste tú Jorge?) me cuenta que las dos morochas de un tío se van a llamar Indedei e Indenai...
  • Supe de un señor cuyo segundo nombre era Primavera.
  • Ni hablar de los nombres que los famosos le quieren poner a sus hijos. Si se perdieron el programa en VH1, les cuento:
  • El hijo de Slash (Guns 'n' Roses) se llama London
  • La hija de Gwyneth Paltrow y Chris Martin se llama Apple
  • Los hijos del director Robert Rodríguez y su ex-esposa Elizabeth Avellán (venezolana) son Rocket Valentin, Racer Maximilliano, Rebel Antonio, Rogue y Rhiannon.
  • Nicholas Cage le puso a su primer hijo Kal-El. Sí, en serio.
  • Y el premio se lo lleva Jason Lee (My Name is Earl). Su hijo se llama Pilot Inspektor. Lo juro. Si no que se muera Chávez ahorita mismo. (...) ¿Ven? El carajito se llama Pilot Inspektor Lee. i¿No creen ustedes que a este tipo hay que encerrarlo?!

This entry was posted in ,,. Bookmark the permalink.

8 Responses to ¿Qué hay en un nombre?

  1. Guso says:

    Hola Juan, he pasado un rato de lectura agradable con tu post! de verdad que a veces la creatividad paterna exagera a la hora de poner nombres! Y para ampliar la lista de nombres raros, te dejo algunos:
    - Yeemaia, creo que lo crearon a partir de la deformación de la diosa yemalla.
    - Yendirley Aru, hija de manderley
    - Tengo una prima llamada Omaivic, hija de omaira y Victor
    Y he oido otros como por ejemplo: Usnavy, Usmail... saludos!

  2. AleW says:

    Mira, soy de Maracaibo, así que te podrás imaginar qué de nombres raros he oido, te adelanto dos, un niñito llamado Yonarbis y el de mi suegro que se llama Gerásimo.
    Saludos.

  3. Chamo, tocaste un punto álgido con este post, jejeje! Aquí van mis humildes aportes: estando hace tiempo en la UCV, vi una lista de admitidos a FACES. Dos de las perlitas que vi fueron Quo Vadis Luis (1°, 2° y 3° nombre) y Hamlet Atahualpa. Del tiro hasta los anoté.

    Y de mi época en la CANTV ahí te van dos más. Uno, un carajito pidiéndome una llamada por cobrar para el señor SUNUFIO. La llamada la respondió el señor Sunufio en persona, claro.

    La otra de la CANTV: entró una llamada, anoté los datos del que llamaba y le pregunté con quién deseaba hablar. Respuesta: "Con la sra. VULVA, por favor". Le pedí que me repitiera por si había escuchado mal, pero no. Vulva se llamaba la señora. Hice la llamada, me contestó un tipo al otro lado de la línea y me dijo: "Un momento, por favor... ¡¡¡VUUUUUULVAAAAAAAAAAA!!!".

    O_o

  4. Hola! "Neguito" Borjas, del Gran Coquivacoa se llama Aldenago Borjas. Tienes mucha razón cuando dices que los zulianos tenemos mucha "creatividad"; en Cabimas, Costa Oriental del Lago, hay 3 hermanas que se llaman: Sueños, Lágrimas y Risas... las emisoras aca han hecho buenos programas sobre los nombres... Muy bueno tu post.

    Saludos

  5. Excelente el post Juan Carlo! Mi esposa da clases en un colegio público de Catia, y cuando leo los listados no dejo de sorprenderme, sobre todo con las combinaciones que mezclan vocales con las "clásicas" consonantes "Y", "K" y, claaaroooo que no puede faltar, la "H" intercalada, mientras mas veces, mas "impactante" je je je. Se ve de todo! Un abrazo!

  6. Zz says:

    Ok! Vamos con los cuentos de la cripta de la vida real...

    1.- Mi mamá tuvo un novio que era el amor de su vida llamado Enrique. De no haber sido por su apellido, él hubiese sido mi padre. El apellido de Enrique era Melo. ¿Muy normal? El apellido de mi madre es Castro. Gracias a la increíble capacidad de sacrificio de mi madre, yo no me llamo Zhandra Melo Castro... aunque ella terminó divorciada :S

    2.- Una chama con la que estudié en bachillerato se llama Mailliw. ¿Origen? William al revés...

    3.- Una de las mejores productoras de tv del país y, afortunadamente para mí, una de mis mentoras, se llama Venezuela. Sí, lo nombraste en tu post. Lo que no dijiste es que pudiera tener una hermana llamada Colombia. Imagino que la mamá se llama España, ¿no?

    4.- Un chamo con el que estuve de intercambio se llamaba Prince James, y por ser gringo se autoproclamaba P.J. El papá era King James, y cuando muriera, P.J. debía cambiar su nombre... Adivina a cuál...

    Basta. Espero haber aportado algo a tu bien documentado post.

    Un besito!

    Zz

  7. Zz says:

    Otra joya recién descubierta...

    Trabajo con una chama que se llama Daida Guacimara...

    No comments!

    Besito!

  8. Daida says:

    Hola Zandra!!!! Gusto en saludarte, no sabía que tenias problemas con mi nombre, te invito a que leas sobre el quizás te guste un poco mas...
    Saludos
    Daida Guacimara!