Y así es como fue: Walter Kronkite

| sábado, julio 18, 2009

En mi carrera como periodista, hubo dos figuras mundiales que unoWalterCronkite1-799355 siempre trataba de admirar, tratando de modelar la carrera tras ellos. Uno era Rysard Kapucinsky, un reconocido reportero y escritor que prácticamente escribió el libro sobre periodismo integral y era un ejemplo a seguir en cuanto a su ética de trabajo, amén de haber educado a miles de jóvenes periodistas por la Fundación Nuevo Periodismo, creada por Gabriel García Márquez. Cuando el tío Kapu, como era cariñosamente llamado, murió en 2007, creo que sólo había un periodista con la misma clase de integridad, respeto y nobleza que él, aunque sin el reconocimiento mundial. Ayer, día de mi cumpleaños, a las 7:48 pm, hora de Nueva York, ese otro periodista murió a los 92 años: Walter Cronkite.

Quizá los venezolanos no lo conozcamos tan bien, pero Cronkite fue muchas veces llamado “el hombre más confiable de Estados Unidos”. Tal era su imagen de integridad periodística que fue el responsable del término “ancla” para describir al narrador de noticias principal en u noticiero de televisión (imaginen la versión menos politizada de Leopoldo Castillo en Venezuela), una posición que sostuvo frente al noticiero de la CBS durante 19 años. En esas casi dos décadas, Cronkite fue testigo –y muchas veces anunciante—de algunos de los más duros momentos en la historia: los asesinatos de John F. Kennedy y Martin Luther King, el arribo del hombre a la Luna, la guerra de Vietnam. Tal era su influencia y su credibilidad que, al transmitir escenas del combate diario en Vietnam durante el noticiero, y frente al creciente rechazo por parte de la población, el presidente Lyndon Johnson dijo: “Si he perdido a Walter Cronkite, he perdido a la clase media norteamericana”.

Ahora que Cronkite se ha despedido para siempre, creo que es un buen momento para que nosotros los comunicadores preguntarnos cuánto realmente se ha perdido la ética en nuestra profesión, o cuánto la situación nos ha obligado a ser más abrasivos ante las situaciones políticas del país. Cronkite , a pesar de su posición en contra de la guerra de Vietnam y contra las drogas, jamás perdió el respeto que le tenían incluso los políticos que él criticaba. Cierto, no somos nosotros los únicos que tenemos que poner de nuestra parte, pero, ¿cuándo realmente empezaremos a tratar de contribuir a voltear la tortilla de la intolerancia que hay en el país?

And that’s the way it is.

Les dejo algunos momentos de la carrera de este extraordinario hombre. Que en paz descanse.

Walter Cronkite anuncia la muerte del presidente John Kennedy, el 22/11/63

Cronkite reporta el asesinato de Martin Luther King, 04/04/68

Larry King entrevista a Cronkite sobre el aluzinaje y el asesinato de JFK, 09/03/2001

Es en serio: Michael Jackson se fue

| viernes, junio 26, 2009

michael-jackson Esto es lo que se llama “el poder de tres”. Ayer se anunciaba el deceso a los 86 años de Ed MacMahon, compañero del famoso comediante y anfitrión del programa de variedades Late Night, Johnny Carson. Hoy, el día arranca con la noticia de que Farrah Fawcett, la legendaria belleza de Los Ángeles de Charlie, perdió su lucha contra el cáncer a los 63 años.

Y el día cierra con el mayor impacto del año: Michael Jackson, el otrora “rey del pop”, el más exitoso solista desde Elvis Presley, había muerto de un paro cardíaco en su casa de Los Ángeles. Lo encontraron sin respirar en su casa, y los paramédicos trataron de resucitarlo por una hora. Nada; una de las vidas más extrañas e irreales de la historia había terminado, a dos meses de cumplir los 51 años.

Yo había dejado de escuchar su música con cualquier frecuencia en al menos 14 años, pero no miento al decir que mi vida nunca será la misma ahora que Michael Jackson se ha ido.

Cuando era joven, el fenómeno que este pana, que empezó su vida bien negrito de verdad, pelo malo y narizón y todo aunque no lo crean, apenas empezaba a despegar. Recién estaba teniendo éxito con sus hermanos Marlon, Jermaine, Tito y Jackie, tanto que hasta tuvieron su propia comiquita, algo que sólo los Beatles habían logrado para ese entonces.

Poco después, Michael se iría como solista, y ahí fue cuando yo lo empecé a escuchar por una tía apenas diez años mayor que yo que vivía con nosotros. Tenía 11 años y escuchaba a este negro de vocecita chillona y me lo tripeaba como pocos. “Off The Wall” fue una de las primeras canciones que recordaba de él.




(¿Sabían también que el hombre estuvo en una película? Pasa que no lo reconocerían hasta que abre la boca y empeiza a bailar: era en la versión musical de 1978 de El Mago de Oz llamada The Wiz, con Diana Ross. Michael era el espantapájaros. "Ease On Down The Road" era el tema principal.)




El tipo se estaba convirtiendo en un fenómeno poquito a poquito. Y de repente: Thriller, el disco. Nadie, y de verdad digo NADIE, puede comprender el impacto de este disco ahorita, y no ayuda que la edición de 25 años no fue el éxito que esperaban. Todo empezó con el doble golpe que fueron “Billie Jean” y “Beat It”, dos canciones cada una con su propia historia: la segunda por su legendario solo de guitara de Eddie Van Halen, y la primera porque durante una reunión de los Jackson 5, Michael presentó su famoso “Moonwalk”.




Luego vino el famoso (es que todo de este coño era famoso) guante de lentejuelas, el comercial de Pepsi-Cola de 1984 donde casi pierde el pelo, colaboraciones con Paul MacCartney (“The Girl Is Mine”) y, claro, el tema “Thriller”, que terminó siendo el videoclip más costoso de la historia.



Thriller dio dos sencillos más (“PYT (Pretty Young Thing)” y “Wanna Be Starting Something”) y le resultó al flaquito la bicoca de ocho Grammy en 1984 (sí, estuvo casi dos años cosechando éxitos).

Cierto, después vinieron cuatro discos más (Bad, Dangerous, HIStory y Invincible) que por supuesto, por más éxito que tuvieron todos excepto el último, nunca superaron a Thriller. Vino el cortometraje Captain EO para Epcot Center, y la película Moonwalker. Vinieron miles de cirugías que lo transformaron en una especie de ser andrógino. Vinieron sus extrañas excentricidades, como su amigo Bubbles el chimpancé, todo el rancho Neverland y la cámara hiperbárica. El matrimonio y el, ejem, sincero beso con Lisa Marie Presley. Y claro, vinieron todos sus rollos legales.

Pero es el Michael Jackson que hizo que me aprendiera toda la coreografía de “Thriller” que hizo incluso ridiculizarme hasta un punto penoso, el que hizo que me aprendiera “Bad” y “Smooth Criminal”, el que cada vez que aparecía innovaba de alguna manera o demostraba que aún tenía algo que ofrecer (digan lo que quieran, pero en su último video, “You Rock My World”, el hombre juntó a Chris Tucker, Michael Madsen y Marlon “El padrino” Brando en un videoclip). El que le dio su primer trabajo como actor a Wesley Snipes (en el video de “Bad”). El que, más allá de sus miles de rollos mentales, fue un artista consumado, que sabía cómo crear un sencillo mágico, que supo usar videos, que era un bailarín excepcional... que durante muchos años nos acompañó con buena música.

Su vida fue recortada trágicamente, y ahora sólo puedo aspirar a que finalmente encuentre la paz que seguramente lo eludió durante todos estos años. Descansa en paz, Jacko.

Tus poderes de Lolita no tienen efecto sobre mí. ¡VÍSTETE!

| jueves, mayo 07, 2009

Una compañera de trabajo me mostró sus consabidas fotoimagen-lolita-version-animes de un largo  fin de semana en Facebook. Muy rutinarias, hasta que se para en una cuyo sujeto –su pose, la poca ropa-- me llama la atención. Pareciera que no fui el único que ha tenido dicha reacción cuando ve la fulana fotico (que ya tenía cinco comentarios), pues a los cinco segundos me llega la explicación.

“Esa es la prima de una de las que estaba con nosotros”, cuenta la compañera. “Bella, ¿no?”

No pude negarlo.

“¡Tiene 16 años!”

Lo niego rotundamente. Y soy sincero. De hecho, me siento hasta avergonzado. Del tiro me retiré de la oficina.

(Sí, es en serio. Hay un límite.)

El hecho me recordó algo que viví cuando era profesor de inglés, hace unos cinco años. Los sábados en la mañana le daba clases a dos hermanitas, una de 17 y otra de 14. Ambas –la mayor en particular—estaban aparentemente decididas a un día venir en traje de baño, pues siempre traían un escote, una blusa corta, una minifalda, o cualquier combinación de las tres. Y no eran feas, las condenadas, además de buenas estudiantes y hasta simpáticas. No tengo que decirles el efecto que causaban entre la población masculina del instituto.

Y en esa misma época, había una niña también de 17 años que se vestía de forma parecida, fumaba y tenía unos dibujos muy... ejem... explícitos en su celular. No me consta, pero se rumoraba que tuvo “algo” –breve, pero no es el punto—con uno de los profesores. Uno contemporáneo conmigo.

Sé que sueno como un puritano que ciertamente no soy –sí, yo también me he buceado niñas a duras penas mayores de edad en mi vida—, pero este fenómeno de las nuevas Lolitas es una de las razones por las que tengo tanto pánico de ser padre de niñas. Cierto, una niña puede ser una de las cosas más dulces de este mundo, pero esa niña se convertirá en una adolescente que no se ve para nada como las niñas a mi edad. Quiere decir pendientes de chamos, los piercing en el ombligo (que parecen estar pasando de moda, sin embargo) y mostrar más y más piel.

Y eso no es todo: ahora sé de niñas de 14 años que le piden a sus padres operarse los senos. Menos insólito que eso son padres que de verdad lo aceptan, coño. Ya no bastan pushups ni nada de eso, no; la carajita quiere ser tetona desde ya. Esta es la misma que llegará a la playa con un diminuto hilo dental, y consideremos cómo va evolucionando dicha prenda, además esperando que sólo atraigan a los “chicos lindos” y no a “los babosos”. Sí, Luis.

Ese creo que es parte del problema. La revolución sexual está aquí; las series están mostrando más piel que nunca, hay trajes de baño por doquier en cada publicidad, e incluso las llamadas “series juveniles” se están volviendo un tanto adultas. Ejemplo: la nueva de Venevisión, Qué Clase de Amor, donde oí un parlamento que aún me deja loco (la´stima que no conseguí el video): “Tendré camisa azul, pero yo también soy mujer”. WHAT?! Procedamos a ver que hay muchas niñas en trajebaño aquí, y muchos chamos jugando básquet sin camisa, y bueno... hormonas alborotadas, gracias.

Insisto, yo no soy ningún puritano. Pero ante ese bombardeo, los chamos están queriendo experimentar el sexo cada vez más libremente y cada vez más temprano. Y bueno... lamento decirlo, pero el mundo ajetreado de hoy en día está dejando a cada vez más padres delegar algunas funciones esenciales en la televisión. Desconozco si la liberación sexual de algunas chamas sea tanta como para acercarse a su papá y preguntarle sobre sexo. Y si dicho papá podrá tolerarlo.

Podemos sentarnos a discutir además todo lo que quieran sobre valores, moral y demás, y sobre presión de pares y todo; después de todo, es bien difícil para una niña que ve no sólo a tronco de mamis en la televisión y en las revistas, sino en la vida real, muchas veces sus amigas, conseguir novio y tener toda la atención que ellas desean sólo por mostrar barriguita o manque sea el principio de un escote. A menos que se le haya desarrollado una buena autoestima, la niña (y a veces el chamo) va a ver qué están haciendo sus pares para atraer la atención del sexo opuesto y va a querer hacer lo mismo.

Y Facebook empieza a contribuir. No está llegando a los extremos de hi5, eso sí. Yo siempre he dicho que hi5 es el sitio donde los chamos buscan con quién tirar, mientras Facebook es donde buscan verdaderas amistades, novi@s o bueno, con quien tirar. Una búsqueda de fotos de mujeres entre 17 y 21 años dará un porcentaje muy grande de fotos de perfil no sólo en la playa, sino que parecieran sacadas de –cédula volando—El Diario en la Playa. Facebook aún tiene un poquito de esa imagen inocente, pero considerando algunos grupos que empiezan a aparecer por ahí eso como que no va a durar mucho más. Y muchas veces, aún no se toma la precaución de hacer los perfiles abiertos sólo para las amistades.

Todo esto hace que el prospecto de tener una hija, mientras no sea algo que rechace, sí sea algo que me llena de profundo terror. Si además consideramos que si Dios quiere, la madre de mi hija le va a heredar su belleza física (que es mucha) y su coquetería (que me encanta), se darán cuenta que sí, estoy contando los pollos mucho antes de que nazcan (coño, la gallina ni ha sido pisada por el gallo aún), pero no me deberían faltar motivos para preocuparme.

Todo, todo absolutamente todo, se remedia con una buena educación y una comunicación abierta y sincera. Y ese al final es mi gran consuelo. Parte de mi deseo de tener hijos es porque quiero pensar que tengo la habilidad de transmitir conocimientos y poder conversar con gente menor que yo. Además, considero que tuve un extraordinario ejemplo en mis padres (aunque claro, ellos no tuvieron hijas).

De modo que, como siempre digo, que sea lo que Dios quiera. Sólo espero que cuando me toque pasar por el momento en que se estén buceando a mi hija descaradamente, tenga o la calma para afrontarlo civilizadamente...

...o la habilidad para crear urticaria a distancia.

Hoy hace 10 años: Metallica en el Poliedro

| lunes, mayo 04, 2009

Es difícil creer que hoy ya son diez largos años desde esa noche arrechísima (no puedo decir "mágica", "increíble", ni mucho menos "espectacular"; sólo una palabra justifica esa noche...). He ido al menos a cuatro conciertos más desde entonces, y ese sigue siendo el único que ha llenado al Poliedro y el que más emocionante ha sido. He escuchado a algunos que dicen que el reciente concierto de Iron Maiden en Colombia (al que mi hermano tuvo el gustazo de ir) parecía más bien uno de Alejandro Fernández o algo, porque más de uno lloraba; sé de lo que hablan, pues yo lloré de la emoción más de una vez. Eso fue sencillamente... brutal.

Ya el día prometía ser especial por un acto de caridad que todos hicimos con un compañero. Benito era cubano y tenía unos ocho años en el país. Él escuchaba los discos de rock que podía conseguir en el mercado negro, y su banda favorita es --of course-- Metallica. Cuando se enteró que vendrían, no pensaba que iba a poder ir porque no le alcanzaba la plata. Sus compañeros de trabajo no íbamos a permitir eso. Moviendo cielo y tierra (ya era la última etapa de preventa), le logramos conseguir una entrada. El Be
no no se lo podía creer.

Llegamos y yo no podía creer el espectáculo a la entrada. Si han ido al Poliedro (o a cualquier otro sitio público de espectáculos), esperan ver gente afuera, simplemente hanging around o pendiente de comprar/vender una entrada. Esta vez, habían docenas de pobres diablos con carteles al estilo "Will work for food". Pero estos decían "Compro una entrada. Pago lo que sea." Un chamo tenía un cartel que decía "Te pago 180.000 bolívares. No me importa si es en el baño" Y lo pagó, según decía El Nacional del día siguiente: 180.000 bolívares por una entrada que costó 45.000 en su etapa más cara (yo pagué 25.000, en la primerita etapa; sí, la imagen no es de mi entrada, aunque igual aún la conservo). Mi amiga Annalee vio a un pana pagar 160.000: 120 en plata, y el resto con un reloj y los zapatos. Bien coñoemadre el carajo que se la vendió, ¿no?

Fuimos un grupo del trabajo: José Luis, Annalee, por supuesto Benito, un pana al que lamentablemente olvidé su nombre Francisco Caldas quien fue el que empezó a hacer la cola porque llegó de primero, y un gordito al que también he olvidado el nombre llamado Pablo. Llegamos como a las 5:30, y de pana que qué rica es esa vibra, esos momentos antes de entrar a un concierto al que de verdad has esperado ir con impaciencia. No hay nada que se le pueda comparar.


El siguiente espectáculo que presencié tampoco me lo podía creer. El Poliedro de Caracas, en su mejor época, tiene una capacidad para unas 12.000 personas. Los más críticos decían que llenar el Poliedro es toda una hazaña, pues como la plata es corta lo pensamos bien para pagar una entrada. Pues bien, los únicos asientos vacíos en esta ocasión eran los que estaban detrás del escenario. Jamás había visto el Poliedro así de lleno. Ni siquiera en los Gaitazos a los que he ido de fecha más reciente, ni con Maná, ni con ningún otro grupo. Sólo Metallica ha logrado llenar el Poliedro a rabiar. (Bueno, capaz uno de esos encuentros de reggae
ton... Puaj...)

A las 8 de la noche, se abrió el acto telonero: Paul Gillman. Opinión muy personal: hay que admirar un carajo que ya tiene más de 30 años tocando rock pesado en un país como el nuestro. Que recientemente se haya metido a chavista radical era otra cosa; en ese entonces simplemente era (es) un pana con un ego que no cabía dentro de ese recinto. T
enía varios días diciendo que se retiraría, que éste sería su último concierto, que nadie le interesaba ya lo que ahcía. Pues bien, el día antes, en su programa de radio "La Esencia" (buena música, si aprendiera a callarse la boca), dice que si el día del concierto de Metallica veía 100 banderas de Venezuela, se quedaría.

Bien.

Como dije, el hombre se vino en escena a las 8 de la noche, y durante media hora, se paseó por todo su repertorio: "Dr. Kanoche" es la única que recuerdo, ex
cepto la última. Durante "Levántate y Pelea", dijo "¡Este es el momento! ¡Quiero ver esas banderas!" Miren, a este punto, yo ni recuerdo si hubo 100 banderas o no. Pero el hombre hizo como si contara, y lo siguiente que dijo fue: "¡Gracias criaturas de la noche! ¡Gillman... SIGUE!"

Ah, que bien.

Eso sí, será un bolsa egomaniático, pero Gillman se sabe mover en escena (o lo sabía hacer). Y su banda es (¿era?) de lo más talentoso que se puede encontrar. Fue un preámbulo decente para lo que venía.


Y oh, lo que venía...

A las 9 en punto, empezó a sonar la música que Metallica ha venido usando en el previo de todos sus conciertos: el tema inicial de El Bueno, El Malo y El Feo. Las luces comenzaron a bajar, y en el punto más climático, de repente, sin avisar, el trueno de una guitarra, el golpe de un bajo, y un solo grito de más de diez mil almas que habíamos esperado este momento desde hace décadas.

Con "Breadfan", Metallica había llegado a Venezuela.

Como ya les dije, yo lloré.

Metallica se paseó por todo el repertorio que sus fanáticos añorábamos escuchar, como me dirái Benito después; se repartieron todo por partes iguales desde Kill 'Em All hasta Reload, con nada más una de Garage, Inc., el álbum que apoyaban en esta gira. (Yo extrañé "Turn The Page", pero ése sólo soy yo.) Qué grupo de tipos tan de pinga, tan compenetrados con su audiencia; los tipos pertenecen en un escenario. Y el sonido de 80.000 vatios nunca falló, y por supuesto toda la pirotecnia que se puedan imaginar. Este es el tracklist de esa
noche:

  • "Breadfan": Qué entrada tan perfecta.
  • "Master Of Puppets": No tengo que decirles que la casa se vino abajo con esta vaina)
  • "Of Wolf And Man": El bajista Jason Newsted jodió un ratico con nosotros: "Ok, Caracas, let's hear some wolves out there..."
  • "The Thing That Should Not Be"
  • "The Memory Remains"
  • "Bleeding Me"
  • "The Four Horsemen"
  • "For Whom The Bell Tolls": Cliff Burton era un rey, QEPD; pero sería muy injusto no decir que Newsted se le mide en este tema (claro, ayudado con una uña)
  • "King Nothing" (mi favorita de Reload)
  • "Wherever I May Roam"
  • "Nothing Else Matters": James Hetfield cantó esta sentado en gran parte sobre un banco, iluminado él solo. Una atmósfera bien surrealista. Sí, hubo encendedores.
  • "Sad But True"
  • "Creeping Death": Newsted compartió vocales con Hetfield como habían hecho en su gira en apoyo al álbum negro.
  • "One": Coño, me acuerdo de ese momento y me erizo. Qué increíble fue... El sonido de ametralladoras y bombas se escuchan, con un juego de fuegos artificiales y demás. Kirk Hammett y Lars Ulrich, que habían dejado el alma hasta aquí, de verdad ahcen de esta canción suya: Ulrich con su doble bombo que te retumba en el cráneo, y Hammett con una guitarra a mil por hora.
Un recuerdo muy particular durante esta canción. Yo vi todo el concierto en la olla, porque así es como considero que se debe ver un concierto así (de hecho, toda la olla se volteó a los asientos especiales y gritaban, "¡Mariquito VIP! ¡Mariquito VIP!"; antes compartía esa ideas, pero ¡tampoco así!). Bueno, en pleno peo de "One" (al menos creo que era durante ella), estoy en pleno "moshing", cuando de repente me tropiezo con un muro de carne. Dos panas que parecían los hijos perdidos de Pie Grande con un luchador de sumo estaban ahí dándose duro con la música. Uno de ellos me llevaba toda una cabeza de altura. Bueno, este señor se llevó un... ejem... cigarrillo a la boca, aspiró hasta dejarlo por la mitad, y botó todo su humo en mi cara. No tengo que decirles que me "tripée" los siguientes minutos, ¿verdad?
  • "Die Die My Darling": Como se darán cuenta, lo único que tocarían de Garage, Inc. Sí, yo tampoco lo entendía; pero díganme, ¿se habrían quejado?
  • "Battery": Un cierre absolutamente perfecto. Yo no sé cómo salí vivo de esa olla, jejejeje.
Y así terminó. A las 11:15, los cuatro panas se juntaron, James jodió un ratico con un roadie que trataba de volver a poner las uñas en el stand de micrófono más rápido de lo que él las lanzaba al público, Lars lanzó unas baquetas, Jason y Kirk saludaron a los que estaban cerca, y nos despedimos. Yo estaba totalmente bañado en sudor, tanto que al salir empecé a temblar por el aire frío. Pero mirábamos alrededor, y lo único que veíamos eran caras de felicidad. Era como si nada malo nos pudiera volver a ocurrir jamás, o si nuestras vidas simplemente empeorarían desde este punto porque nada podría superar esto.

Básicamente, Metallica había tocado en Caracas. ¿Cómo superabas eso?

Meme: ¿Qué harías antes de partir?

| jueves, abril 16, 2009

¿Quiénes vieron Antes de Partir? La película del año pasado con Morgan Freeman y Jack Nicholson no fue un éxito especial en taquilla, pero a mí me tocó algunas fibras sensibles, como dije en la reseña en mi otro blog. Y bueno, he aquí el resultado de dicha inspiración.

Todo el mundo tiene un plan de vi
da, un conjunto de metas que uno quiere alcanzar antes de reunirse con su Creador al final de lo que esperamos sea una larga y productiva vida. Eso puede ser una familia, una empresa propia, una vivienda propia en tal zona, etc. Pero hay también eventos individuales que uno quiere vivir por cualquier razón que uno quiera, más que nada por satisfacción personal. Puede ser algo tan grandioso como pararse en el Himalaya o recibir un beso bajo la luna llena. Esa es la lista de eventos que comparto con ustedes hoy, sin ningún orden en particular ni ningún plan, y quisiera saber cuáles serían los de ustedes.
Reglas:

  • Deben ser 10, 50 ó 100 metas. Ni más ni menos.
  • Deben todas ser más o menos realistas. Claro, yo no creo que viaje a la Luna antes de morir, pero si ustedes creen que sí....
  • No pongan una fecha específica ni un orden de importancia. Simplemente que sea antes de dejar este mundo.
  • Traten de evitar cosas tan mundanas como "Quiero acostarme/besarme/pellizcarle una nalga a X celebridad". A menos claro, que su vida esté tan llena de esos, ejem, sueños. Acéptenlo de una vez, Aura Ávila no los va a llamar.
  • Al menos cinco imágenes que ilustren sus deseos. Allá yo que puse muuuchas más. :)
  • ¡Compartan!
Anyway, aquí les va:
1.- Pararme frente al Salto Ángel.


2.- Nadar con una ballena
gris, jorobada o azul.

3.- Ver a mis hijos en un país próspero y con un mínimo de conflictos.

4.- Ver una película (o diez) en el Alamo Drafthouse en Austin, Texas. Alterno: el Teatro Chino de Los Angeles.

5.- Tener mi voz en un programa o película doblado. ¡Ya hice el curso! (De doblaje, digo.)

6.- Tener mi propio programa de radio.

7.- Asistir a un festival de cine.

8.- Lanzarme la caminata hasta Los Nevados en Mérida. (Aquí el mapa, cortesía de Google Maps, claro.)

9.- Viajar (en ese orden) a Japón, Australia, Tailandia, España, Alemania, Chile, Argentina o Canadá.

10.- Hacer el amor en la playa (punto extra si es de noche y luna llena).

11.- Hablar largo y te
ndido con mi hijo sobre la vida y la muerte. Y me entienda.

12.- Darle dos nietos a mis padres. (Esto creo que debería ser antes que ellos partan, pero bueno...)

13.- Escribir un libro.

14.- Sembrar un árbol. (Y sí, tener un hijo.)

15.- Viajar a las Islas Galápagos. Sí, para estar como en la foto. :)

16.- Conmoverme hasta las lágrimas con algo que me hayan escrito (niños o pareja).

17.- Ver el Guaire limpio.

18.- Pasar un día con una tribu indígena en cualquier país (mongoles, yanomamis, cheyenne, masai...)

19.- Viajar en tren.


20.- Aprender a cocinar. (BONO: preparar una cena para mi familia.)

21.- Dar un beso largo, intenso, tierno y apasionado en un sitio cómodo pero de poco espacio.

22.- Hacer el Camino de Santiago.

23.- Llevar a mis hijos a Disneylandia.

24.-
Conocer la Gran Sabana.

25.- Ver los Diablos Danzantes de Yare.

26.- Asistir a la procesión de la Divina Pastora. (Bono: si en algún momento tengo que mudarme de Caracas, que sea a Barquisimeto.)

27.- Volver a San Francisco, California.

28.- Hiper-galla: Asistir a la Convención de Origami USA en Nueva York.

29.- Pararme en Ayers Rock, en Australia.

30.- Asistir a un concierto de rock en un estadio extranjero, o en un club tipo The Whisky A Go Go. (Bono: ¡ir al Whisky A Go Go!)

31.- Probar ajenjo sin consecuencias que lamentar. (Bueno, sin muchas consecuencias que lamentar.)

32.- Viajar a Rumania y conocer el castillo de Vlad Tepes (a.k.a. Drácula).

33.- Ver una película con Alfonso Molina (o cualquier crítico de cine, local o internacional, de esa altura).

34.-
Tener un autógrafo de Sean Connery. 35.- Recorrer Latinoamérica, como lo hiciera el Che Guevara (uno de los pocos ejemplos a seguir del hombre).

36.- Visitar el
Museo y Salón de la Fama del Rock & Roll en Cleveland, Ohio.

37.- Asistir a un juego de béisbol (no he ido aquí porque vivo en Caracas y soy magallanero, por lo tanto temo por mi bienestar físico, jejejeje).


38.- Volver a la Rivera Maya (Cancún).
39.- Amanecer en el Llano de Apure o Guárico.

40.- Entrevistar a
Leonardo Padrón. Para los que no sepan, es un escritor, dramaturgo, poeta, guionista y entrevistador venezolano.

41.- Pasar un fin de semana en Los Roques (quién no, ¿verdad?)


42.- Conversar con alguna figura influyente internacional. Aspiraría que fuera Nelson Mandela, pero dudo que suceda en mi vida, por aquello de que él ya está al final de la suya. ¿Quién me sugieren? :) (Por mi profesión de periodista he podido entrevistar a algunas personalidades bastante influyentes aquí en Venezuela, por eso creo que el reto es que sean internacionales. Ojalá don
Arturo Uslar Piertri hubiera estado vivo cuando empecé la carrera.)

43.- Ver una de las
Biblias de Gutenberg. Sólo quedan cuatro copias completas en el mundo.

45.- Visitar uno de estos museos (o todos, pues):
el Louvre, la Galería Nacional en Washington, el Museo del Prado, el Museo Arqueológico Nacional de Atenas o la Galeria de los Uffizi en Florencia. BONO: ver los cuadros La Gioconda (sí, la Mona Lisa) de Da Vinci, El Grito de Edvard Munch, El Bombardeo de Guérnica de Pablo Picasso o La Persistencia del Tiempo de Salvador Dalí. 46.- Visitar la Capilla Sixtina (¿qué católico no quisiera conocer el Vaticano?)

47.-
Viajar a la Tierra Santa (Israel) y de paso tratar de conocer todo lo que pueda del Medio Oriente. Incluso Iraq.

48.- Oir de mi hijo y/o especialmente de mi hija: "¿Reggaeton? ¡Odio esa vaina!"

49.- Lanzarme en parapente o paracaídas. ¡Juro que lo haré!

50.- Asistir al Lebowski Fest o al Shawshank Redemption Trail, dos festivales que celebran dos de mis películas favoritas.

51.- Contemplar un atardecer en Barquisimeto.

52.- ¡Viajar al Zulia! Sólo espero la tramitación de la visa. ;)

53.- Disparar un arma. No contra algo vivo, ojo.

54.- Tener un perro. Lo más probable es que sea un beagle, pero quisiera que fuera un pastor alemán. O un boxer. Cualquier cosa excepto un pitbull, gracias.

55.- Fotografiar a alguna especie en peligro de extinción en su estado salvaje. Por supuesto que de primero el cardenalito, pero también quisiera ver un tití león, un leopardo de Amur (sí, seguro) o un rinoceronte de Java. De primero, un cóndor andino volando en los cielos de los páramos andinos de mi país.

56.- Montar un avestruz. ¡Menos mal que no tengo que viajar muy lejos para hacerlo!

57.- Hacer un curso de fotografía. Preferiblemente con Roberto Mata.

58.- Hacer un posgrado. Preferiblemente de periodismo digital. Aquí o en el exterior.

59.- Tener una pecera de pared. Léase, toda una pared como una pecera.

60.- Tener un loro o periquito. Eso sí, nada de capturado en estado salvaje. Criado en cautiverio de manera legal: No voy a contribuir a que sigan en peligro de extinción.

61.- Viajar a las Cuevas del Guácharo, las cavernas Carsbald o las Cuevas de Altamira.

62.- Visitar las ciudades de Barcelona, Washington, Buenos Aires, Estambul, Praga, Francia, Londres o Ciudad del Cabo.


63.- Asistir a una conferencia en el exterior. No importa realmente de qué, pero quiero la experiencia de viajar por cuestión de educación.


64.- Dar una serenata. Si no a mi novia, a mi madre.


65.- Ver a mis padres cargar a sus nietos.


66.- Cargar a los míos.


67.- Volver a Nueva York.


68.- Aunque no lo crean, no tengo ningún tipo de urgencia por conocer Hawaii. Me intriga muchísimo más viajar a Fiji. Aunque si se da Hawaii primero tampoco me voy a poner bravo. Al menos me gustaría ir a un auténtico luau, pero no hay que ir a Hawaii para uno.


69.- Consideren esto una ligera trampa, porque además que va un poquito en contra de las reglas, creo que aunque realmente quisiera hacerlo es lo menos probable que suceda (sí, aún menos que ver a un leopardo de Amur): quisiera hacer el amor en una oficina. :) (¡Después de horas, coño!)


70.- No me lo van a creer tampoco, pero quiero viajar a Cuba. Preferible cuando sea un tanto más, ejem, democrático, pero si es antes no me importa.


71.- Colaborar para un medio internacional. En inglés o en español. (Hay algo por ahí viniendo, pero sería bueno que me pagaran.)


72.- Publicar mis memorias (y no, no es lo mismo que escribir un libro).


73.- Escribir un perfil periodístico, ya sea de algún personaje histórico (Cipriano Castro sería a quien escogiera), actual (Pompeyo Márquez, quizá, o Alberto Barrera Tyszka) o un sitio (estuve a punto de hacer uno de la Plaza Altamira, y aún quiero hacerlo).

74.-Ver a un
ave lira en estado salvaje. Esto debe ser el equivalente de ver un concierto de una sola persona.

75.- Asistir a un concierto en el Carnegie Hall de Nueva York o el Royal Albert Hall de Londres. Preferiblemente para escuchar una interpretación de los Conciertos de Brandenburgo. Un extracto:



76.- Ver el antiguo sitio del Muro de Berlín.


77.- Caminar por la Gran Muralla China.


78.-
Tomarme un café en la avenida Corrientes de Buenos Aires.

79.- Comprarme un libro en la Librería El Ateneo de Buenos Aires. (¿Que no les dije ya que quiero conocer Buenos Aires?)

80.- Conocer la zona de los viñedos y Valparaíso, en Chile.

81.- Pasear por el National Mall de Washington, D.C. (es la zona donde está el Lincoln Memorial, el Washington Monument y todo el conjunto del Instituto Smithsoniano). Llámenme mórbido, pero ir al cementerio de Arlington también es un sitio que quisiera visitar.

82.- Hablando de mórbido: visitar las tumbas de Jimi Hendrix (Seattle), Bruce Lee (también Seattle), John F. Kennedy (Washington) y Jim Morrison (París).

82.- Pasear por Barcelona, España, y conocer el templo de la Sagrada Familia. Aunque toda la ciudad me intriga.

83.- ¿Que no lo quiere todo el mundo? Conocer Machu Picchu. Aún más que las Pirámides de Egipto. Ah y ya tengo el placer de haber conocido Chichen Itzá.

84.- Beber en un pub escocés (o inglés). Sí, en Escocia.

85.- Comer serpiente de cascabel. En una ocasión, manejando por Miami, llegamos a una de esas tienditas al lado de la carretera y la vendían con latas de atún. Eso fue hace 15 años y aún tengo la intriga de saber a qué sabe. Eso sí, que sea legal y que me digan que las serpientes no están en peligro de extinción. ¡Hasta hay recetas! Quería también en algún momento probar aligator (o caimán) del Missisipi, pero creo que aún está en la lista de animales amenazados. Así que no.

86.- Pescar una aguja o un pez vela. Total, siempre los devuelven. Esa sería la condición. (Claro, y que no me arrastre consigo...)

87.- Viajar en globo.

88.- Caminar con mis hijos agarrado de las manos.

89.- Pasar una tarde entera con mi ahijada.

90.- Entrevistar a Jorge Drexler. No hay un músico que me parezca igualmente talentoso, humilde, auténtico y buen conversador. Y evitaría preguntarle sobre "Al Otro Lado Del Río". Prefiero "12 Segundos de Oscuridad".



91.- Pedir matrimonio de manera memorable. Algo tipo cuando Chandler le pidió a Monica, o la escena en Step Mom. Sí, así todo gallote, I don't care.

92.- Conocer Bogotá y Cartagena de Indias.

93.- Viajar a las sabanas del Serengeti en Kenya para un safari fotográfico.

94.- Quizá el más superficial de todos, pero tener una consola propia. Preferiblemente un Playstation 3, pero cualquiera.

95.- Dormir plácidamente durante 12 horas. BONO: abrazado a mi esposa.

96.- Ver a mi hij@ dormir.

97.- Entrevistar a mis dos críticos de cine favoritos: Roger Ebert o Peter Travers. Aunque no lo crean, por proyectos inmediatos, esto quizá suceda muy pronto. Quizá.

98.- Aprender a bailar salsa. Tengo el concepto básico pero hasta ahí. ¡Eso no puede ser, chico!

99.- Conseguir el autógrafo de Stephen King. (Para los que me conocen, era como obvia, ¿no?)

100.- Y para cerrar hago trampa, pues esto es algo que NO quiero hacer antes de morir: morirme antes de hacer al menos la mitad de todas estas cosas.

Nada más me tomó cuatro días... ¿Cuántos te tomará a ti? :)

 
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