¡Si George Clooney pudo!

Creo que para nadie que sea fanático de George Clooney (y a estas alturas, díganme quién no lo es, ñoesumadre) sepa que hasta 2006, el actor de Ocean's Eleven y Michael Clayton fue el orgulloso dueño de Max, un cerdo vietnamita que llegó a pesar 150 kilos, durante 18 años. Lo quería con pasión, de hecho quizá fue la relación más cercana que el hombre ha tenido. Max murió de causas naturales en 2006, mientras Clooney promocionaba The Good German. Fue un golpe para él, y es algo que yo comparto plenamente.

Yo he admitido ante
gustos extraños en este blog antes, y leyendo ese post tengo que revisar esa lista de animales favoritos. Antes ponía a las serpientes en segundo lugar, pero admito que han caído un poco en desfavor; supongo que ya tengo suficiente contacto con mujeres (mi madre está bien gracias, jejejeje). Los loros continúan de primeros, y de verdad ya les debo un post hace rato. Pero la medalla de plata va, sin duda, a los cerdos. Y procedo a exponer mi caso.

De todos los animales domésticos, es el cerdo (Sus scrofa domesticus) el que quizá tenga la imagen más negativa. Todos tenemos la imagen fuertemente engranada en nuestra cabeza: un cerdo grande y gordo revolviéndose en barro y sus... ejem... materias fecales y comiendo todo lo que se le pare enfrente que parezca semi-comestible. Ello ha llevado a calificar a una persona de... ejem... escasos hábitos de higiene como un "cochino", y a alguien que tiene un apetito más que saludable "come como un cochino".

Incluso, nuestro querido sinónimo de mentira o tontería, "mojón",
tiene un equivalente en inglés (sí, aparte de "bullshit" y "horseshit") que es "hogwash", que tiene un origin muy interesante. Un cerdo macho es llamado swine en inglés ("verraco" en español; las hembras, o cochas/gochas, siempre son sows), hasta que es castrado para engordarse y es entonces llamado hog. Luego de la castración, el cerdo tiene que ser ampliamente lavado, y el agua sobrante, por ser inútil, debe ser botada. También se dice que es un sinónimo para describir lo que se da para comer a los cerdos, que tiene cero valor nutritivo. Por lo tanto, "hogwash" ahora se usa para describir algo ilógico, inválido o estúpido.

Y sin embargo, en años relativamente recientes se han hecho varios descubrimientos que están reconciliando al cerdo en el imaginario popular, aún más allá de lo que Clooney pueda decir a su favor. Se ha descubierto que son animales inteligentes, cariñosos, que son más selectivos para comer de lo que se pensaba... ¡y
que en realidad son animales limpios!

Hay 73 razas reconocidas y 2 billones de cerdos domésticos en el planeta, todos descendientes del jabalí europeo (por eso es que algunos machos tienen los colmillos desarrollados, no es coincidencia) que van desde el pequeño cerdito barrigón de Vietnam, del que Max era raza, que pesa entre 50 y 150 kg., hasta el Poland China, que pasó a la fama por Big Bill, un humilde cerdito que pesó 1.157 kg en una feria en Tennesse en 1933. Han sido domesticados desde el 9.000 AC en todo el mundo, e incluso ocupan un lugar (el último) entre los doce signos del Zodíaco Chino (sí, yo soy signo Cerdo o Jabalí; somos considerados "nobles, abiertas y sociables, muchas veces detallistas y exigentes, aunque según la astrología por el defecto es identificada por la pasividad").

Sí, es cierto, los cerdos se revuelcan en el lodo, pero es porque no tienen la facilidad para rascarse. Una vez que están cubiertos, esperan a que el lodo se seque, y luego se bañan en agua, o se quitan el lodo rascándose contra piedras para eliminar parásitos que estén en la piel. También, como no tienen glándulas sudoríparas, usan el lodo y el agua para enfriarse y como protector solar. ¿Y glotones? Claro que comen y mucho, y de todo; incluso, bajo severo estrés, puede recurrir al canibalismo. Pero un cerdo tiene unas papilas gustativas muy desarrolladas; más de un dueño de cerdo ha visto que su mascota no comerá algo no importa cuántas veces se lo ponga en el plato. Así que sinceramente no creo que coman su propia mierda, si me preguntan a mí.

También les tengo esta noticia: está científicamente demostrado que un cerdo es más inteligente que un perro o gato. Claro, todos hemos visto un perro entrenado atrapando una pelota, abriendo puertas y así, pero les cuento. En cierta ocasión (lo sé gracias a Animal Planet) se les presentó a un perro y a dos cerdos un experimento en que tenían que mover una pelota en una pantalla con una palanca, muy a lo Atari o PlayStation más básico, hacia una zona blanca, para luego recibir comida. El perro aprendió a mover
la palanca, pero había que señalarle hacia dónde mover la pelota en la pantalla. Los cerdos resolvieron hacia dónde mover la pelota ellos solos, y tardaron en resolver el asunto en cinco minutos. Y para mayor prueba, vean este video de un cerdito particularmente inteligente en un programa de concursos.



Luego está el hecho de que a todo el mundo le encantan los cerdos. ¿O es que ya hemos olvidado las dos películas de Babe? ¿Tan poquita gente así se acuerda de la Telaraña de Charlotte y su estrella Wilbur? Y no me digan que nos e acuerdan de Porky Pig y su descendiente Hamton en Tiny Tunes. Cierto, los judíos y los musulmanes consideran a los cerdos animales impuros para comer, pero tampoco es como si así pensara todo el mundo. Si no pregúntenle a cualquier fanático de morcilla, mortadela, chuleta o jamón. Y bueno, a mí no me podía faltar mostrarles un ejemplo de un cerdito en origami (el modelo es "Wilbur", hecho por Michael LaFosse; foto cortesía de Gilad Aharoni).

Y a todas estas..,. ¿a qué vino esta repentino deseo por defender a nuestros amigos los chanchos? Pues nada, el sábado pasado llevé a mi novia y a su sobrina a Expanzoo, el zoológico de contacto que está ubicado en Lomas de la Lagunita acá en Caracas. (Pueden ver las fotos de mi visita en mi página de Flickr.) Y tienen una abundante muestra de cerditos enanos, incluyendo a la amiga que gracia la foto inferior. Debo estar claro en algo: cierto, un cerdito no es para todo el mundo, no importa cuan fácil sea alimentarlos. Necesitan un jardín (pues su tendencia natural es a escarbar) y no les gusta que los cargue
n, so pena que chillen como... bueno, como un cerdo. Pero son animales cariñosos, simpáticos, inteligentes y únicos como mascotas. Ojalá tenga la suerte de tener uno algún día. Si acaso como viejo. Digan que no se enamorarían de esta carita. Llámenme loco, ¡pero me encantan!

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1 Response to ¡Si George Clooney pudo!

  1. SANTOS says:

    Hola. He encontrado tu blog por casualidad y resulta que tenemos un punto en común: el cerdo... En http://rutaleon66.wordpress.com encontrarás la razón y, si eres un buen aficionado a la lectura, no te pierdas la polémica epistolar que mantienen dos buenos amigos a cuenta de un cerdito metálico.
    Saludos y enhorabuena por tu blog.
    Santos y los Chicos de León (España)