Yes we could

A lo mejor muchos de los que leen este blog no saben quién era Rosa Parks. El 1º de diciembre de 1955, sin saberlo, ella hizo historia. Con 42 años, ella simplemente estaba defendiendo su dignidad como persona. La ley en Estados Unidos --en especial en Montgomery, Alabama-- exigía que las personas de color se sentaran en la parte de atrás de los autobuses; de hecho tenían que cederlo a los blancos. Ese día, Rosa Parks se rehusó a levantarse de su asiento para ceder su puesto. Y por eso fue encarcelada.


Dos días después, el entonces desconocido reverendo Martin Luther King, Jr., llamó a un boicot a toda la línea de autobu
ses de la ciudad de Montgomery. Y los negros eran sus principales usuarios. Poco tiempo después, la línea de transporte cambió la regla de segregación, y después de eso, la Corte Suprema indicó que la segregación iba en contra de la Constitución. Así empezó el movimiento por los derechos civiles en Estados Unidos, de los que fueron víctima el mismo King y Malcolm X, por el que Muhammad Ali fue destituido de su título. Aún muchos años después, en 1992, las tensiones raciales hicieron estragos en Los Angeles en reacción al fallo en contra de los policías que agredieron abiertamente a un conductor negro. 

Todo eso, como estoy seguro piensan o dicen analistas más conocedores que yo, alcanzó el hito más importante en la historia ayer a las 11 de la noche, cuando CNN proyectó que Barack Hussein Obama, hijo de una antropóloga blanca y un jornalero de Kenia, fue electo el 44º presidente de los Estados Unidos, un país donde casi el 80% de los votos son blancos --un país donde hace menos de 50 años, los negros ni siquiera podían votar.

Lo que signifique para el mundo, esos más conocedores podrán decirlo después. Quiero tratar de ver lo que pueda significar para nosotros, los latinos y en especial los venezolanos. En primer lugar, Obama está recibiendo un Estados Unidos casi hundido en el desastre. Tiene que tratar de que la economía, que ha visto bancos sólidos como una roca caerse como casas de naipes en medio del Cordonazo de San Francisco. Tiene que lidiar con la gente de clase media que ha tenido que dormir en sus carros porque perdió su casa, con la gente que no se mueve de su casa porque no puede pagar la gasolina. El mundo que espere.

Segundo, no creo que América Latina repentinamente se convierta en una gran prioridad para Estados Unidos. De hecho, consideren que Obama ha dicho que quiere renegociar el Tratado de Libre Comercio con México, se opone a dicho tratado con Colombia (con Colombia, ¿ok?), no se ha pronunciado a favor de levantar el embargo a Cuba (aunque sí a minimizar las restricciones) y quiere reforzar el Plan Mérida, que es el combate al narcotráfico en la frontera mexicana. Estemos claros: primero tiene que resolver su peo en Irak, su bronca con Afganistán y sus tensiones con Irán. Después atenderá a la gente de este continente.

Tercero, y esto es donde realmente Venezuela queda involucrada, Obama ha dicho que buscará reducir la dependencia de Estados Unidos en recursos energéticos extranjeros. Léase, petróleo extranjero. No entiendo bien cómo lo piensa hacer, pero eso significa que los días de que "el Imperio" sea el primer comprador de petróleo venezolano. No digo que los reales vayan a dejar de venir (estemos claros, con los precios en que está ahora el barril ya están dejando de venir), pero más vale que reforcemos los vínculos comerciales con otros países.

Y no sólo eso: la arrogancia que caracterizó la presidencia de George W. Bush respecto a los que se opongan a él (léase, Mahmoud Ahmadinejad de Irán, Kim Jong Il de Corea del Norte, los Castro en Cuba, y sí, Hugo Chávez de Venezuela) no parece estar presente en el nuevo presidente. Esto no quiere decir que podemos esperar a Chávez viajando frecuentemente a Estados Unidos y pasar fines de semana en Camp David; ni por equivocación. Tampoco esperen a Obama empezar a nacionalizar empresas, expropiar terrenos y demás. A diferencia de lo que mucha gente cree (amigas de mi madre y algunso compañeros de trabajo incluidos) Obama es mucho más distinto que parecido a Chávez. Pero ciertamente buscará más el diálogo. Una vez el mismo Obama lo dijo: "Hay que expresar claramente que no toleraremos acciones que vayan en contra de la democracia, pero que podamos tratarnos con respeto" (o algo así). Ha dicho antes que no cree que Chávez sea un líder democrático, pero insiste en que sí se reuniría con él, al igual que con Ahmadinejad y con Raúl Castro. (Creo que la caricatura de Edo en ese aspecto dice más aún que cualquier otra palabra.)

Cuando Obama ganó en Iowa en enero de este año, leí un artículo de opinión en The Washington Post escrito por Michael Gerson titulado "Can Obama Build A Movement?" que cerró con un párrafo que se ha quedado conmigo desde entonces. Destacando el hecho que Obama nunca hizo ni hace uso cínico de su raza entre las razones para decir que regresó el idealismo a Estados unidos, Gerson dice que "su raza importa mucho, porque mucha de la historia de los Estados Unidos --desde nuestra defectuosa independencia hasta el movimiento de los derechos civiles-- ha sido un enfrentamiento entre la pureza de nuestros ideales y la corrupción de leyes y almas. El día que un afroamericano se pare sobre las escaleras del Capitolio de los Estados Unidos --construido con la labor de los esclavos-- y se juramente como Presidente será un momento de enceguecedora y esperanzadora esperanza."

Creo que podemos empezar a ver a Estados Unidos de otra manera. Basta que en cuatro años, podamos decir que lo vimos de manera correcta.

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1 Response to Yes we could

  1. Saludos desde Barcelona (España).

    Les presentamos la CASA DE L'EST, una asociación sin ánimo de lucro promovida hace cinco años para aproximar al ámbito hispano las sociedades y las culturas de la Europa central y oriental (artes, cine, literatura, lenguas, política, turismo, educación...).

    Si les interesan estos temas, visiten nuestro portal web

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    y su Foro informativo, así como su base de datos bibliográfica (Bibliografía).

    Cordialmente.

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    Vicepresidente