Violencia es mala, de donde quiera que venga

Obviamente mi posición es muy particular al respecto de lo que voy a escribir, pues amo a los perros. Dicho eso, debo aclarar que la raza Pitbull es la única que no me convence. Bueno, eso es mentira: no me gusta. No me parece uno de esos perros "tan feos que son lindos", tipo un bulldog, por ejemplo. Son simplemente feos. Y no creo que ha pasado suficiente tiempo para que su agresividad sea controlada. Digo, estos son animales criados originalmente para pelear con toros que pesaban treinta veces lo que ellos -- y muchas veces ganaban.


Sin embargo, esta noticia me ha conmovido por todas las víctimas. El 31 de diciembre, un señor que trabajaba de vigilante en un taller llegó a su casa en Santa Lucía (una zona de clase media baja en los Valles del Tuy, a unos minutos de Caracas) para cenar, pero se dio cuenta que había dejado su llave. Dio la vuelta para entrar al patio de su casa, que está separada por la casa de su vecina por unos alambres, para llamar a su esposa que le abriera. El alambre no era suficiente para que las dos perras pitbull de la vecina se quedaran donde estaban.

Como ya estaba oscuro, las perras identificaron al pobre anciano como un intruso, y actuaron acorde. Arremetieron contra el hombre, mordiéndolo en brazos y cabeza. Los vecinos acudieron y trataron de separar a los animales de él, pero sólo cuando les lanzaron aceite caliente fue que dejaron al anciano en paz. Corrieron a llevarlo al hospital de Ocumare, a unos minutos de ahí. No habían médicos, les dijeron. Corrieron al Domingo Luciani en El Llanito (a media hora), pero estos lo mandaron al Pérez Carreño en Petare (a quince minutos de ahí) por la misma razón. En el Pérez Carreño le dijeron lo mismo, y los mandaron de vuelta al Domingo Luciani. Dos horas habían pasado desde el ataque; el pobre anciano murió desangrado.

Ayer fue el corolario: los vecinos fueron a casa de la dueña de los perros y le dijeron: o matamos a los perros o la matamos a usted. Los perros habían sido un regalo de su nieto, para que le hicieran compañía y la defendieran, y las tenía desde cachorras. Pero obviamente apreciaba la vida más. Dejó que dos hombres entraran armados de machetes y mataran a los pitbull. Luego el nieto vino, recogió los cadáveres, los metió en una bolsa de basura, y los arrojó al río Guaire (río que atraviesa Caracas). Parece que le regaló dos Cacri (callejero criollo) a la abuela para reemplazar los dos perros.

¿De quién es la culpa aquí? La telenovela de los hospitales está más allá, si además lo unen a esta historia de la Maternidad Concepción Palacios. Estamos de acuerdo, los pitbull --y casi cualquier perro grande, pero ellos en particular-- son un peligro potencial. La señora debía tratar de amarrarlos, o debía haber una mejor separación de los patios. Claro, era una pobre señora que lo único que sabía era que eran sus amigas y compañeras. Claro, ella ya era una "viuda": su concubino había fallecido cuando ella vivía en La Bandera (zona suroeste de Caracas) de muerte natural. Su vecina enviudó tanto por el ataque de las dos perras como por la negligencia de los hospitales.

Supongan esto: si yo estoy manejando en un carro, sin estar borracho ni nada, pero olvido mis lentes. Es de noche. No veo bien. Choco y mato a alguien. ¿Es culpa del carro? No. Es culpa mía. Si me queman el carro, no van a devolverle la vida a la persona que maté. Yo tengo que ir preso, o ser multado, o algo. 

Quiero dejar algo perfectamente claro. Una vida humana se perdió. De la manera más cruel, insensible y dolorosa del mundo. Pero tampoco se resolvió nada matando a los perros. Lo que se debió hacer era que la policía se los llevara. Regalarlos a alguien que sí los cuidara. Lo que fuera. La doña debió ser multada también. Lo que sea. ¿Qué ganaron con matar a los perros?

Creo que lo que más critico es que tenemos tres tendencias muy básicas que somos incapaces de controlar. Una, creemos que los perros son tan inteligentes que toman decisiones propias, cuando en realidad se guían máspor instinto que por otra cosa. Si me acerco a un perro que estaba plácidamente echado y de la nada me ataca, la culpa es mía más que del perro, pues no supe ver las señales que me pudo haber mandado (un gruñido o algo).

Dos, no hemos aprendido lo que alguien muy querido por gran parte de la población mundial: no debemos tomar un ojo por un ojo. La venganza es algo que está muy presente en nuestros corazones, creemos que debe haber equilibrio entre todo sin importar que haya una interminable espiral de violencia. ¿Y cuándo coño nos detenemos? ¿Cuando todos estemos muertos?

Tercero, y quizá caiga en una contradicción aquí, ¿quién piensa en la dueña de los perros? Era una pobre vieja que pagó cara su ignorancia de cómo cuidar un animal. Una señora así nunca debió tener unos animales tan impredecibles. Menos dejarlos sueltos. Pero las perras eran sus compañeras. Si ustedes descubren que sus hijos mataraon a un vecino sin querer, ¿cómo reaccionan? Cierto, acabo de decir que no debemos ver a los perros como animales tan inteligentes que pueden tomar decisiones propias. Pero cualquiera que haya tenido un perro lo verá como parte de la familia igualmente. Jamás digo que es lo mismo la vida de un perro que la vida de un ser humano, pero piensen que ahora esa señora se quedó sola, odiada en su vecindario y sin sus mascotas, por más que ahora tenga dos perros nuevos. ¿Quién la va a llorar, cuando un día amanezca muerta en su casa?

¿Demasiado drama? Quizá. Tal vez lo lógico es que se diga que nada justifica la muerte de otro ser humano. Pero creo que el caso es un espejo del estado en que está nuetsra sociedad, y francamente es un cuadro que más que entristecerme, me asusta. Espero que jamás nos toque a nosotros. Que descanse en paz, Marcelino Castellanos, el pobre anciano. Que la señora Teófila Castro encuentre la paz en esta tragedia. En especial, que la señora Castellanos pueda supèrar el horror que le sucedió a su esposo.

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2 Responses to Violencia es mala, de donde quiera que venga

  1. JesusM says:

    "estos son animales criados originalmente para pelear con toros que pesaban treinta veces lo que ellos"

    me suena a suposicion que haces referente al nombre, pitbull hacer referencia a "pit" que es fosa, son perros enrazados para pelear en fosas, seamos lógicos, como un perro de 50 kilos

  2. Las mandíbulas están diseñadas para fuerza: se pegan al morro del toro y lo asfixian, o al cuello y lo desangran. Está documentado. Lo de "pit" (investigando un poco más) es porque los lanzaban en una fosa a ver cuánats ratas mataban. de cualquier forma, están criados para ser agresivos.